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#53minXsemana para reconectar con la naturaleza

#53minXsemana para reconectar con la naturaleza

Si tuviera 53 minutos para gastar a la semana, caminaría despacio hacia una fuente…

Desde hace mucho tiempo «53 minutos por semana» es como un mantra que nos acompaña en La Traviesa Ediciones. La imagen de caminar despacio hacia una fuente representa muy bien nuestro sentimiento de la necesidad de vivir más despacio, de manera más sencilla y natural. Poco a poco va marcando el rumbo, el ritmo y el sentido de nuestra existencia.

Capítulo XXIII

—Buenos días —dijo el principito.
—Buenos días —dijo el mercader.

Era un mercader de píldoras perfeccionadas que aplacan la sed.
Se toma una por semana y no se siente más la necesidad de beber.

—¿Por qué vendes eso? —dijo el principito.
—Es una gran economía de tiempo —dijo el mercader—. Los expertos

han hecho cálculos. Se ahorran cincuenta y tres minutos por semana.

—Y ¿qué se hace con esos cincuenta y tres minutos?
—Se hace lo que se quiere…

«Yo, se dijo el principito, si tuviera cincuenta y tres minutos

para gastar, caminaría despacio hacia una fuente…».

Antoine de Saint-Exupéry, El Principito1

Porque nos parece una hermosa metáfora de lo que nos parece esencial para vivir mejor:

  • Vivir de manera más lenta, para disfrutar del camino, saboreando cada instante.
  • Vivir de manera más sencilla, para disfrutar de los placeres más humildes, llegando a una fuente que imaginamos manando de la tierra.
  • Vivir de manera más natural, para calmar nuestra sed, bebiendo el agua que nos reconecta con la naturaleza.

Es desde este lugar desde el que queremos empezar nuestra andadura para compartir lo que nos mueve y nos conmueve.

Nuestra vocación es ayudar a niños, niñas (y también mayores) a volver a la naturaleza, a recuperar el ritmo del mundo natural, a sentir el paso de las estaciones, a maravillarse ante su belleza… En definitiva, a sentir la naturaleza.

Muchos conceptos, que confluyen entre sí, nos vienen a la cabeza: movimiento slow, vida desacelerada, simplicidad voluntaria, vivir mejor con menos, reconectar con la naturaleza, equilibrar el mundo virtual y el natural, efecto restaurador de la naturaleza, baño de bosque o terapia forestal, combatir el déficit de naturaleza, despertar el sentido del asombro y la maravilla, la empatía con las demás formas de vida, la comunión con la naturaleza, la emoción y el afecto hacia la tierra, inteligencia naturalista y ecológica…

Nuestra actual forma de vida nos aleja cada vez más del mundo natural, nos hace vivir de manera cada vez más artificiosa, llevándonos a desconectarnos más y más de la naturaleza y de los demás seres vivos, incluidas las otras personas. Todo ello tiene graves consecuencias sobre nuestra salud y bienestar, como el llamado trastorno por déficit de naturaleza (acuñado por Richard Louv2 en 2005). Esta deficiencia de naturaleza, de «vitamina N», se está revelando como una de las causas de problemas y síntomas como el TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad), depresión, ansiedad, estrés, obesidad, déficit de vitamina D, etc., que afectan a personas de todas las edades; pero que es especialmente preocupante en niños, niñas y jóvenes. Pues una gran parte de la infancia, no ha conocido otra vida que la de la ciudad, pasando la mayor parte del tiempo recluida entre cuatro paredes y viviendo un mundo cada vez más virtual y artificial.

Caminando Por Bosque
Reconectar Naturaleza

 

Además, el modelo de desarrollo de las llamadas sociedades avanzadas está causando daños irreparables en el planeta que habitamos. La problemática ambiental con consecuencias cada vez más graves,  como el innegable cambio climático, hace totalmente acuciante la necesidad de un cambio profundo en nuestra mentalidad, que nos permita desarrollar comportamientos y actitudes proambientales.A la vez que el efecto restaurador del contacto con la naturaleza tiene beneficios demostrados para nuestra salud como se señala en numerosos estudios que demuestran que el contacto con la naturaleza reduce la fatiga mental, el estrés y ayuda a una recuperación más temprana ante situaciones traumáticas (Silvia Collado y José Antonio Corraliza3). Así, por ejemplo, el baño de bosque (shinrin-yoku, en japonés) es una terapia médica reconocida e incluida en el sistema público de salud japonés.

Para ello es imprescindible desarrollar programas de educación ambiental en todos los ámbitos y niveles. Una de las aproximaciones que nos parece fundamental es la educación ambiental en la naturaleza. Por un lado, es necesario favorecer el conocimiento del medio (solo se ama lo que se conoce): conocer y comprender el medio natural, los ecosistemas, las especies de flora y fauna, los fenómenos naturales la construcción del paisaje y las consecuencias negativas de la interacción humana con su entorno… Pero, además, nos parece fundamental fomentar una educación ambiental que ofrezca experiencias transformadoras en la naturaleza.

Por eso, creemos esencial educar desde la emoción, creando lazos afectivos con la naturaleza y fomentando la empatía hacia el resto de formas de vida. Cuando se crean vínculos afectivos con el entorno es mucho más fácil que aflore la necesidad de defenderlo y que se desarrollen comportamientos más sostenibles, como evidencian multitud de investigaciones empíricas3.

Así, el desarrollo de actividades de sensibilización ambiental, utilizando todos los sentidos, creando momentos de comunión con el entorno, compartiendo con otras personas estas vivencias, va a favorecer una conexión profunda con la naturaleza.

Igualmente, ofrecer experiencias gratificantes en la naturaleza, a la vez que enriquecedoras, a través del juego y la diversión, va ayudar a favorecer un aprendizaje sin esfuerzo y a hacer disfrutar mucho más de las vivencias que, así, permanecerán en la memoria como recuerdos placenteros y alegres.

Por todo esto, desde el convencimiento de que es urgente y necesario reconectar con la naturaleza, por nuestro bien y por el del planeta, queremos aportar nuestro modesto granito de arena para ayudar a cambiar esta tendencia, favorecer la vuelta a la naturaleza de niños, niñas y mayores, y fomentar una mayor conciencia ecológica.

«La inexplicable belleza de una flor, la gracia de un ave que vuela en lo alto, el bramido del viento entre los árboles… En algún momento de la vida, la naturaleza toca a quien lee, a quien esto escribe y a todos de un modo íntimo y particular. Su misterio infinito se abre ante nosotros con pasmosa pureza, para recordarnos que existe una vida más importante que la compuesta por todas las menudencias humanas».

Joseph Cornel, Vivir la naturaleza con los niños 4


1ANTOINE DE SAINT-EXUPÉRY, 1951, El principito (Buenos Aires, Emecé Editores). Título original: Le Petit Prince, 1943.

2RICHARD LOUV, 2005, Last child in the woods: Saving our children from nature-deficit disorder (Chapel Hill, Algonquin Book). ACTUALIZACIÓN: Edición en castellano de Capitán Swing, 2018, “Los últimos niños en el bosque”.

3SILVIA COLLADO y JOSÉ ANTONIO CORRALIZA, 2016, Conciencia ecológica y bienestar en la infancia. Efectos de la relación con la Naturaleza (Madrid: CCS, colección CAMPUS).

4JOSEPH CORNELL, 1982, Vivir la naturaleza con los niños (Barcelona, Ediciones 29). Título original Sharing the Nature with Children, 1979.


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