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Material de campo para niños y niñas

Material de campo para niños y niñas

LIBROS Y GUÍAS DE CAMPO, CUADERNOS DE CAMPO Y MATERIAL PARA OBSERVAR AVES Y MICROFAUNA

Lo que podáis necesitar en vuestras salidas siempre va a depender de los objetivos, pero es cierto que llevar algún material de campo puede favorecer una experiencia más completa. Así que, en esta entrada, vamos a empezar por las cosas más básicas:

Libros, guías, mapas, etc.

No tienes que llevar todo encima, claro, pero siempre es recomendable alguna pequeña guía de campo, para mostrar algún animal (lo más habitual es que veáis aves), plantas o árboles que encontréis en el camino. Si no quieres cargar con ellas, siempre puedes consultarlas a la vuelta.

  • Guías de campo: de flora, árboles, arbustos y flores; de fauna, aves, mamíferos e insectos; de setas; de huellas y rastros, etc. Es mejor alguna guía manejable, preferiblemente adaptada a las edades de tus acompañantes (ya empieza a haber alguna variedad en el mercado para el público infantil y juvenil) y, por supuesto, de especies autóctonas. En nuestra opinión, las guías con ilustraciones son más útiles para identificar animales que las de fotografía; pero todo es relativo y, en parte, es cuestión de gustos. Así que prueba y decide. También existen muchos recursos disponibles en internet.
  • Guías de rutas de la zona y mapas. En el caso de que vayas a realizar un itinerario, es preferible que estudies el recorrido con antelación, para planificar la ruta y poder orientarte en el terreno, sobre todo si no están bien señalizadas. En el mercado existen algunos libros específicos de rutas para familias. Además, siempre puedes usar aplicaciones móviles o el GPS (por ejemplo puedes descargarte rutas en wikiloc o en algún centro de recepción de visitantes de espacios naturales).
  • Guías de espacios naturales: Se pueden encontrar en centros de recepción e interpretación de espacios naturales (donde también suele haber folletos de la zona), pero también en librerías. Esta puede ser una alternativa al resto de publicaciones específicas, porque generalmente incluyen rutas, además de información naturalística (de ecosistemas, flora, fauna, geología, hidrografía…), etnográfica, gastronómica, etc. Algunas publicaciones están dirigidas específicamente a familias o recogen itinerarios para todos los públicos.
  • Manuales de actividades y juegos de naturaleza (hay algunos pocos títulos en el mercado, pero lógicamente: ¡te recomendamos nuestro libro!).

El cuaderno del campo

Fomentar el uso de un cuaderno de campo es una buena estrategia para iniciarse en la observación de la naturaleza, sobre todo, para quienes tengan un mayor interés en la flora y fauna. El cuaderno de campo es la herramienta imprescindible para cualquier naturalista de cualquier edad.

Con el tiempo, es muy gratificante repasar los viejos cuadernos. Si potencias la afición al campo en tus hijxs, seguramente, algún día agradecerán que les animaras a llevar sus propios cuadernos de campo.

Lo más habitual es llevar un cuaderno de tamaño bolsillo (justamente para meterlo en el bolsillo trasero del pantalón), que tenga una tapa más o menos impermeable y flexible. Hay diversas alternativas, sin querer hacer publicidad, los más conocidos son los «moleskine», pero hay muchos otros materiales y marcas que son igual de recomendables.

Para empezar, podéis haceros unos sencillos cuadernos de campo artesanales, durante alguna salida. Esta actividad puede ser muy interesante como iniciación:


Lleva en la mochila una grapadora y algunas hojas de papel (preferiblemente reciclado, claro). Si las cortas previamente, mejor: divide en 4 una hoja tamaño folio. Con 3 folios te saldrá un cuaderno de 24 páginas. Pon las hojas cortadas juntas y dóblalas por la mitad, señalando bien el centro. Ahora abre la grapadora completamente, pon las hojas abiertas sobre el suelo (de tierra para que se introduzca la grapa con facilidad) y la grapadora sobre el centro que has señalado,  clava la grapa, levanta el conjunto del suelo y ahora solo te queda cerrar la grapa de manera manual. A continuación podéis decorar y personalizar vuestros cuadernos de campo, por ejemplo, haciendo algún dibujo en la portada con elementos naturales (tierra, hierba, flores…) ¡Salen cosas chulísimas!

 


Y, ahora, lo más importante: ¿Qué recoger en el cuaderno de campo? Esto es algo muy particular y también depende de las preferencias personales. Lo más habitual es ir recogiendo las observaciones realizadas sobre plantas o animales. Será muy importante anotar la fecha y/o la época del año, el lugar, las características que más hayan llamado la atención sobre lo que se haya observado, el comportamiento (para la fauna), esquemas, dibujos o, incluso, un calco (por ejemplo, para las hojas de árboles) o pegar alguna muestra (con cinta adhesiva, por ejemplo, de una pluma encontrada), etc. Si es una zona a la que se va habitualmente, recoger todos estos datos, les permitirá ir conociendo la evolución a lo largo de las estaciones, por ejemplo: cuando aparecen las aves migradoras, conocer las épocas de cría, las fechas de formación de los frutos o la floración, etc.

También se pueden recoger datos de las rutas que realicéis, esquemas de los recorridos, perfiles de las rutas, información geológica, etc.

Pero el cuaderno de campo, además de recoger las observaciones naturalísticas, también puede servir para fomentar la creatividad, recogiendo sentimientos, impresiones, dibujos u otras manifestaciones artísticas.

Imprescindibles para pasajer@s

Es fácil que a tus peques les atraigan las aves, a poco que concentres su atención en ellas: sus variadas formas, colores, cantos y la relativamente facilidad de observación las hacen muy atractivas.

Fomentar este gusto, que puede convertirse en una «pasión pajarera» para toda la vida, es una buena forma de aproximarse a la naturaleza y hará las delicias de toda la familia.

¿Qué debéis tener?

  • Una guía de aves de la península ibérica o más local y, como hemos dicho antes, si es infantil o juvenil les será más atractiva. Existe una relativa variedad en el mercado (comparada con otras publicaciones específicas), que puedes conseguir en librerías infantiles.
  • Unos prismáticos son casi imprescindibles para poder disfrutar de las aves. Solo algunos pajarillos, más atrevidos, se acercan lo bastante como para poder verlos bien a simple vista. Los más adecuados para uso de campo son los 7 x 35 u 8 x 40 (aumento y luminosidad), generalmente se recomienda una relación de 5 entre ambos factores. No creas que por más aumentos vas a observar mejor, es más complicado para usar a pulso (si subes mucho los aumentos, será complicado seguir a las aves en vuelo, por ejemplo). Es importante, para mejorar la visión, que el ocular (donde se pone el ojo) sea cómodo y amplio. De todas formas, ten en cuenta que antes de los 7 u 8 años va a ser difícil que puedan localizar algo con un prismático. En el mercado puedes encontrar algunos modelos relativamente económicos, con buena relación calidad-precio, que pueden ser usados por toda la familia. También deberás considerar el peso y la resistencia (ninguno está a salvo de golpes, pero algunos aguantan más que otros, al estar engomados o ser más robustos). En cualquier caso, hasta que no tengan cierta edad o grado de madurez: ¡Mejor los llevas tú!
  • Un telescopio es ideal, pero aquí ya nos vamos a precios bastante elevados. Hay también algunos telescopios infantiles (más bien de juguete), que pueden servir para alucinar con la luna, pero poco más. De todas formas, si la pasión pajarera va creciendo, puede ser una buena inversión y hay modelos con buena relación calidad-precio en el mercado.

Además, existen recursos en internet sobre ornitología muy interesantes para toda la familia. Destacamos los ofrecidos por la SEO/BirdLife (Sociedad Española de Ornitología): el identificador de aves y el listado de aves, en el que también se incluyen los cantos de cada especie.

Observación de microfauna (insectos y otros pequeños seres)

La observación  directa y de cerca de las fascinantes criaturas más minúsculas puede ser la mejor estrategia para prevenir los miedos y fobias a estos seres.

Las premisas deberán ser evitar el estrés y las molestias a estos animalitos. Siempre deberemos hacer la captura y suelta para la observación, nunca fomentar llevárnoslos a casa. Y, por supuesto, evitar hacerles daño y devolverlos al lugar donde los recogimos, para que pueda regresar a su entorno.

Seres alados, mariposas, saltamontes, escarabajos… cualquier bestiezuela suele ser alucinante al observarla de cerca, por sus formas y colores. Muchas parecen sacadas de películas de ciencia ficción —aunque normalmente es al revés, la naturaleza suele ser la fuente de inspiración—. La pequeña fauna acuática es también es sorprendente para su observación.

No necesitarás mucho más que pequeñas redes de captura, tipo caza-mariposas, lupas de mano y cajas-lupa para observación. Eso sí, una guía de identificación de insectos (que generalmente añaden un apartado de «otros artrópodos», como ciempiés, cochinillas, arácnidos, etc.) te será muy útil, pues seguro que querrán saber los nombres de cada bicho…

Aquí terminamos por hoy esta introducción a los materiales de campo para niños y niñas. Esta sección del Blog «¿SALIMOS AL CAMPO?» la iremos completando, poco a poco, con nuevos contenidos. Si quieres recibir las actualizaciones,  suscríbete a nuestra web.


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