Embalaje sostenible y libre de plásticos para libros

Embalaje sostenible y libre de plásticos para libros
Vamos a contarte, paso a paso, cómo hacemos nuestro embalaje sostenible y libre de plásticos en La Traviesa Ediciones. Porque sabemos que no es fácil, a veces, encontrar soluciones que se adapten a nuestras necesidades y sean respetuosas con el medioambiente.

Desde el principio, tuvimos claro que, en la producción de nuestros libros, teníamos que cuidar que todo el proceso fuera lo más sostenible posible. Este proceso incluye, también, el embalaje para que Compartir la naturaleza llegue a tus manos y a las manos de nuestras tiendas y librerías colaboradoras de la manera más sostenible posible y libre de plásticos.

Llegar a diseñar nuestro embalaje actual, no ha sido inmediato ni fácil. Hemos buscado información, hablado con otras personas que tienen inquietudes similares, pedido presupuestos a empresas especializadas…

Y, al final, hemos optado por una solución artesana, que nos asegura que todo el embalaje está libre de plásticos, minimiza el uso de materiales y puede ser reutilizado o reciclado. Lleva algo más de tiempo, pero el resultado nos parece óptimo y, además, bonito.

MATERIALES BÁSICOS DEL EMBALAJE*

  • Cartón de embalaje acanalado por una cara y liso por la otra

Es un cartón protector, que evita el uso del típico plástico de burbujas. Es, además, fácil de manipular y, en especial, de cortar.

  • Cinta adhesiva de papel kraft

Con esta cinta, evitamos el uso de los adhesivos de plástico y es fácil de cortar y manipular. Utiliza caucho como material adhesivo. Es muy adaptable, incluso a la superficie acanalada del cartón.

  • Papel hidrófugo para embalaje final

Con este papel evitamos el uso de bolsa final de plástico, para proteger de lluvias y humedades y para poner la dirección de envío. Es un papel procedente de una gestión forestal sostenible, que tiene un tratamiento en sus fibras que lo hace hidrófugo. Su uso principal es la protección de suelos cuando se pintan habitaciones, pero también puede usarse para embalaje.

  • Cuerda de cáñamo o pita

Son de fibras 100% naturales y biodegradables. Las usamos para el cierre seguro de la caja que fabricamos para proteger el libro.

  • Hojas u otros elementos naturales

Utilizamos hojas prensadas y otros elementos naturales que recolectamos del campo, para dar un toque decorativo al paquete.

Además, necesitarás unas buenas tijeras, regla y rotulador o bolígrafo. En nuestro caso, ponemos también el sello con nuestro logo.

* No vamos a darte marcas, pero este material lo puedes encontrar en tiendas de bricolaje y, por ejemplo, la cinta adhesiva en Esturirafi (que nos la dio a conocer).

 

FABRICACIÓN DE LA CAJA DE CARTÓN DE PROTECCIÓN, PASO A PASO

Con esta caja protegemos al libro de golpes y evitamos que sufran los cantos, que es lo más delicado. Este es el resultado final de la caja, montada:

Como ves cubre totalmente el libro y tiene una pequeña solapa. Dejamos la parte lisa hacia dentro para proteger al libro del roce con el acanalado.

Pero vayamos paso a paso. Esta es la plantilla que utilizamos para nuestras cajas. Buscamos un modelo y lo adaptamos a nuestras necesidades, simplificándolo.

Las dimensiones hay que adecuarlas al tamaño del libro o los libros, si haces un paquete con varios ejemplares (tendrás que hacer el sumatorio de todos lomos). Este sería el ejemplo de nuestro caso:

 

Es importante que el acanalado esté en vertical, para que luego te permita plegar con facilidad. La línea continua es de corte y la discontinua de plegado:

Una vez cortado, hay que plegar. Aunque te parezca complicado el plegado, en realidad, casi se va solo. Solo con un poquito de práctica, verás que es muy fácil:

Colocamos el libro encima y vamos haciendo los pliegues para facilitar la perfecta adaptación al libro, por sus cuatro costados:

Ahora aseguramos las esquinas con cinta adhesiva para que los cantos queden protegidos:

Cuando preparamos un pedido de más ejemplares, ponemos una protección adicional, como cantoneras (que sacamos de los recortes que van sobrando). Basta con un par o tres de centímetros de ancho y el largo de la altura de los lomos del conjunto de libros.

Ahora cierras el paquete y colocamos un trocito de cinta para cerrar la solapa y luego aseguramos con la cuerda.

Acabamos con algún detalle decorativo. Nos gusta especialmente la hoja de castaño, pero también usamos a veces esta otra “flor”. ¿Sabes qué es?

Evidentemente así preparado, no podemos escribir la dirección de envío ni aseguramos la protección del paquete de humedades. Así que, queda el siguiente paso.

 

ENVOLTORIO FINAL IMPERMEABLE

Se trata, simplemente, de cortar el papel hidrófugo al tamaño que necesites y, en nuestro caso, aseguramos el cierre con la cinta adhesiva de papel kraft (la cortamos a lo largo, para ahorrar material, pues nos hace falta tan ancha). Así, el paquete queda perfectamente sellado y al resguardo de posibles humedades en el transporte. Luego solo queda incluir la dirección y listo para enviar…

Esperamos que esta entrada te sea de utilidad para preparar tus paquetes, envíos o regalos, de una manera más respetuosa con nuestro entorno.

Y, ya sabes, si te ha gustado, ¡comparte!

 

Por supuesto, agradeceremos cualquier comentario o recomendación para mejorar y hacer más sostenible nuestro embalaje.


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